Una iglesia confesional que anhela llevar su fe en Cristo Jesús más allá del interior del corazón y las cuatro paredes de la iglesia local por obedecer los mandatos de nuestro Dios en todas las esferas de nuestras vidas.
Al atender un servicio con nosotros te darás cuenta a primera vista que nuestros niños se quedan en nuestro culto de adoración. La razón, es porque somos una iglesia de familias integradas. No nos segregamos por edad, porque miramos el beneficio y la sabiduría de tener a nuestros hijos en el servicio con nosotros. Ellos no entienden la totalidad de todo, pero visualmente están siendo catequizados a valor la adoración corporal. Antes de comenzar nuestro servicio tenemos un sermón chico para ellos donde ellos pueden captar el sermón del servicio. Creemos que los padres son los responsables de discipular a sus hijos y darles una educación cristiana y quien tendrán el impacto más fuerte en sus vidas.
No te sorprendas y no te desilusiones al llegar en medio de una serie de sermones. Tenemos la practica de predicar la palabra de Dios expositiva y sistemáticamente. Es decir, intentamos de predicar lo que el texto dice y no lo que nosotros injertemos en el texto. Predicamos por un libro, capitulo por capitulo o unidad por unidad, dejando que Dios espíritu por nuestros esfuerzos débiles use su palabra para hablar a los corazones de su pueblo y a aquellos fuera de su pueblo.
Espera almorzar con nosotros cada domingo porque valoramos el día del Señor y creemos que debe ser honrado y pasado con el pueblo del Señor. Espera que los hermanos harán preguntas que se sienten incomodas. No para incomodarte, pero para conocerte y para que tú los conozcas a ellos. Nuestras charlas van más allá de lo superficie y más profundo de charlas doctrinales sino fluyen del corazón y buscan conocer los corazones de otros.
Creemos en la membresía seria, porque creemos que Cristo tiene una iglesia representada en iglesias locales. Creemos que cada miembro de la iglesia universal debe ser miembro en una iglesia local donde el/ella pueda usar sus dones espirituales, tiempo y recursos para avanzar el reino de Dios, edificar, servir a los otros hermanos y finalmente glorificar a nuestro Dios trino.
Colosonses 1:28-29
A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo. Y con este fin también trabajo, esforzándome según su poder que obra poderosamente en mí.





Una iglesia que practica la membresía seria, discipulado serio y evangelización bíblica.
“Amigo, ¿qué buscas en una iglesia? ¿Buena música? ¿Un ambiente animado? ¿Una orden de servicio tradicional? ¿Qué tal?: un grupo de rebeldes indultados… a quien Dios quiere usar para mostrar su gloria . . . delante de todas las huestes celestiales . . . porque dicen la verdad acerca de él . . . y parecerse cada vez más a él: santo, amoroso, unido?”
― Mark Dever, ¿Qué es una iglesia saludable?

