Toda iglesia confesa algo, aunque no esté escrito o no sea formal. IBLF ve la importancia de una declaración de fe para nuestra iglesia. Le da a la gente una comprensión de dónde estamos parados en asuntos teológicos y de práctica, y mantiene la unidad doctrinal y práctica dentro de la iglesia.

Confesiones de fe
Como iglesia afirmamos primeramente que la palabra de Dios es la única autoridad para todo en la vida. Creemos que la Biblia es inerrante, infalible y suficiente para el pueblo de Dios.
Estableciendo nuestro fundamento como una iglesia, también miramos la sabiduría en adoptar documentos históricos que expresan lo que la Biblia dice. Estos documentos no son inerrantes, infalibles, pero son expresiones de doctrinas que cristianos en el pasado y presente han formulado para la defensa de la fe cristiana.
Afirmamos la Confesión bautista de fe de 1689.
https://www.chapellibrary.org/pdf/books/lbcos.pdf
Afirmamos La Confesión de fe Bautista de New Hampshire de 1833.
339093689-New-Hampshire-Confesion-Bautista-de-1833.docx
El principio regulativo de la adoración corporal
Afirmamos el principio regulativo. Creemos que la palabra dicta la adoración de la iglesia local y no las opiniones de los hombres, o las influencias del mundo. Este principio en resumen expresa que Dios es el que ha dictado como él debe ser adorador y lo ha dejado claro en su palabra. La adoración verdadera es solamente lo que él ha ordenado. La adoración falsa es toda cosa que él no ha ordenado en su palabra revelada.
El principio regulativo de la Iglesia (3).docx
Las 5 Solas
Afirmamos las 5 Solas de la reforma protestante.
SOLA SCRIPTURA: La Palabra de Dios es la máxima autoridad en materia de fe y práctica. Por tanto, nada que contradiga la revelación de Dios puede regular la vida del creyente (Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:3).
SOLA FIDE: La salvación solo puede ser recibida cuando ponemos nuestra fe en Aquel que murió por nosotros, excluyendo la posibilidad de que nuestras obras puedan contribuir (Efesios 2:8-9, Romanos 3:28).
SOLA GRATIA: La salvación es un don de Dios. Por tanto, es algo que el pecador recibe deforma inmerecida basada en los méritos de Cristo alcanzados durante su vida, muerte y resurrección (Efesios 2:8).
SOLUS CHRISTUS: La salvación se encuentra solo en Cristo, excluyendo así todo otro camino para llegar a Dios (Hechos 4:12).
La masculinidad y feminidad bíblica
Afirmamos la Declaración de Danvers sobre la masculinidad y feminidad Bíblica.
